lunes, 9 de septiembre de 2013

9. La pérdida del zapato


Estadio Xalapeño, ca. 1930
Ya en Xalapa mi papá se mantuvo más o menos lejos de la botella, aunque recaía frecuentemente. Fue la época cuando más admiraba a mi papá. De él me gustaba que era muy elegante para vestir, y siempre caminaba muy derechito por todos lados, bien vestido y almidonado. Recuerdo que también era muy alegre y divertido. Todo esto hacía que la gente dijera que era muy mujeriego, cosa que me quedó muy claro a mi un día.
 Recuerdo que una vez llegó en una de sus borracheras recurrentes, en su carro que acababa de comprar, ya muy noche, tocando el claxon y gritando desde la entrada: “Vieja, dame dinero que me estoy divirtiendo.” Mi madre yo no sé como lo aguantaba, porque cuando salió a ver qué pasaba, nada más se tragó el coraje de ver a mi papá con el carro lleno de mujeres. Mi madre no sé por qué, a pesar de eso, le dio el dinero que le pedía, total que mi papá lo agarró y se fue, y regresó hasta el otro día. 
A pesar de esos arranques de borracho, yo en ese momento lo quería mucho y admiraba.
En una ocasión nos llevó a ver una corrida de toros. En esa época, las corridas se hacían cada ocho días en el Estadio Xalapeño, que se llamaba Heriberto Jara Corona. En esa ocasión, el toro resultó más bravo que de costumbre, salió como alma que lleva el diablo y de un brinco, ya estaba en las gradas del estadio.
Entre el griterío y la confusión, mi papá nos cargó a mi hermano y a mi, pero a mi mamá ya no la pudo ayudar, así que ella salió corriendo sola.
En esa carrera que dio mi mamá, perdió uno de sus zapatos. Mi papá siempre le decía que caminara bien, y en aquella ocasión, le recordó: “Eso te pasa por caminar arrastrando los pies.” Pero mi papá en ese momento estaba de buenas y cuando ya habían agarrado al toro, nos regresamos a las gradas en la búsqueda del zapato perdido.
Ese día mi mamá lo encontró, pero el susto no se le quitó, pero todavía me acuerdo de cómo mi mamá perdió el zapato y cómo mi papá y nosotros regresamos a buscarlo en medio del desastre del toro bravo.

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